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BFC In Spanish: No hay santuario en esta ciudad santuario

Santuario es definido por Merriam-Webster como “un lugar de refugio y protección”. El distrito se alaba a sí mismo como una ciudad santuario, lo cual en un nivel muy básico significa que es una de varias ciudades en los Estados Unidos que se ha comprometido a tener cooperación limitada en la ejecución de las leyes de inmigración del gobierno federal. Esto es críticamente importante, sobre todo porque muchos de nuestros vecinos indocumentados continúan siendo blanco activo de las leyes xenófobas. Pero al considerar la sobre inversión de la ciudad en el sistema de cárcel  ($700M en AF17), la falta de inversión en viviendas económicamente accesibles ($234M en 2017), la decisión de que las familias sin hogar no merecen la dignidad de baños privados, y más recientemente, la votación de la semana pasada sobre los cambios propuestos a la Ley de Reforma de Servicios para Desamparados (HSRA), no puedo evitar encontrar que este estatus de ciudad santuario suena hueco para miles de residentes del Distrito, ciertamente para los casi 34,000 residentes de DC que Bread for the City ve cada año.

No es ningún secreto que DC, al igual que muchas de las ciudades más importantes de los EE. UU., se encuentra en medio de una crisis de viviendas económicamente accesibles marcada por el desmoronamiento extendido de los barrios negros, chinos y latinos. Estudio tras estudio han advertido al Distrito sobre los costos tangibles y las consecuencias racistas de continuar en esta línea de falta de inversión en viviendas económicamente accesibles y al mismo tiempo no abordar la creciente brecha salarial e ingresos. Y sin embargo, a medida que vemos números récord de familias sin hogar -inclusive de niños sin hogar- también vemos que los representantes del Distrito votan con demasiada frecuencia a favor de medidas que, en el mejor de los casos, no ayudan a quienes luchan más, y en el peor, los perjudican activamente. Los cambios propuestos al HSRA por la administración local son un ejemplo de esto último.

Bread for the City y más de otras 30 organizaciones locales y nacionales firmaron una carta en la que pedían al Consejo que votara “no” en el proyecto de ley HSRA.

Mientras que el director del Consejo Interinstitucional sobre Personas sin Hogar puede pensar que Bread for the City y otras organizaciones que firmaron “no proveen servicios para personas sin hogar” que serían consideradas dentro del continuo de cuidado  y “no tienen un conocimiento profundo de los sistemas,” de hecho hemos estado sirviendo a los clientes en el continuo de cuidado durante más tiempo de lo que tiene el término de existir. No creemos en crear barreras para que las personas reciban ayuda (razón por la cual dirigimos esta campaña para lograr que los bancos de alimentos dejen de requerir referencias). Nuestra experiencia como proveedores de servicios y las experiencias expresadas por nuestros clientes con este sistema roto informan nuestra posición que el aumentar barreras para obtener servicios a personas sin hogar, particularmente en medio de una crisis de viviendas económicamente accesibles ampliamente documentada, es irrazonable e injusta. El Consejo puede haber aprobado por unanimidad la Resolución del 2017 del  Sentido del Consejo sobre Raza, Equidad y Justicia Social, pero los votos de la semana pasada ponen en duda la veracidad del compromiso profesado recientemente por el consejo de crear un DC racialmente justo.

La primera votación del Consejo puede haber terminado, pero usted aún puede tener un impacto en este momento. Envíe un correo electrónico, llame y twittee a los concejales para hacerles saber cómo se siente acerca de sus votos (¡incluso para agradecer a los miembros del consejo “White” y “Grosso” por votar no a esta versión!). Dígales que deben arreglar este proyecto de ley o votar “no” en la segunda lectura.

Envíe un correo electrónico a organizers@breadforthecity.org  si está interesado en realizar caminatas u organizar “reuniones en casas” para informar a sus amigos y vecinos por qué este proyecto de ley actualmente es perjudicial para nuestros residentes sin hogar.

¡Envíe un correo electrónico a Washington Legal Clinic for the Homeless y solicite ser agregado a la carta de colección de firmas!

Entonces, ¿qué fue exactamente lo que pasó la semana pasada?

Pasaron muchas cosas en la reunión legislativa del martes (tip de pro: haga clic en los “índices”). Hubo honores otorgados a Ernest Green de la Little Rock 9 y las (muy buena onda) chicas de DC Force , el único equipo femenino de béisbol en la región. Algunos proyectos de ley fueron presentados por concejales, incluido uno del concejal Silverman con el objetivo de dirigirse a los propietarios renteros de los barrios bajos y otra de la concejal Bonds que intenta cerrar una brecha en la ley de control de alquileres. Luego, el Consejo votó para deshacerse del antiguo refugio Franklin School  como “sobrante” (aparentemente en medio de una crisis de vivienda y sin hogar, la ciudad determinó que no había un uso público para el edificio).

Pero el día dio un giro hacia lo absurdo cuando ingresamos a la parte “no consentida” de la agenda (la parte de la agenda que contiene elementos que aún merecen discusión porque son controvertidos o el Consejo no puede llegar a un consenso). Los dos puntos del orden del día fueron la Ley de financiamiento de incremento de impuestos del Union Market  del 2017 (Ley 22-382) y la Ley de enmienda de la reforma de los Servicios para las personas sin hogar de 2017 (Ley 22-293). La Ley de Financiamiento de  Incremento de Impuesto  del  Union Merket de 2017 otorga $ 36 millones adicionales a un desarrollador que, hasta la fecha, ya ha recibido $ 46 millones en fondos públicos e incentivos fiscales del gobierno. $ 36 millones en fondos adicionales para hacer que, te preguntaras? Un estacionamiento . El instituto de pólizas fiscales de DC había advertido a la ciudad de no hacer el subsidio de $ 82 millones , llamándolo “un obsequio”, y eso es exactamente lo que era. Citando la crisis de vivienda económicamente accesibles, la concejal Silverman presentó una enmienda que le daría los $ 36 millones al desarrollador con el propósito expreso de aumentar el número de unidades de viviendas económicamente accesibles en el sitio (solo están haciendo lo mínimo exigido por la ley) y para mejoras en el transporte público en el área. Ella Leyó un informe del Departamento de Transporte de DC (DDOT) y un informe de la Oficina de Planificación (OP), donde ambas agencias afirmaron que en realidad no hay necesidad de estacionamiento adicional en esa área más allá de los 1,000 espacios que ya están planeados. . A pesar de estos informes y un animado debate sobre la enmienda de la concejal Silverman, todos los miembros del Consejo, excepto Silverman, aún votaron para aprobar el obsequio de $ 36 millones para el desarrollador.

Y como la vida es divertida (en la forma de “reir para no llorar”), la siguiente conversación fue sobre si la ciudad debería o no aumentar las barreras para obtener servicios para personas sin hogar a fin de ahorrar dinero. El presidente Mendelson fue el primero en introducir una enmienda sobre la presunción de vivienda segura. Este lenguaje, ofrecido originalmente por el alcalde, fue una de las razones clave por las que los Concejales T. White, R. White y Grosso originalmente bloquearon que este proyecto de ley saliera del comité. La enmienda le da el poder al alcalde de re determinar si alguien es o no elegible para entrar a un refugio. Esta determinación solo puede anularse si el individuo o la familia puede “proporcionar evidencia creíble, que es imposible regresar a [su] vivienda”. La Administración cree que hay personas que tienen otros lugares seguros a donde ir y están mintiendo para entrar un refugio. Normalmente una posición tomada por moderados y miembros del Partido Republicano, la creencia racista de que los negros y otras personas de color que viven con bajos ingresos abusan del sistema es la base sobre la cual se toman demasiadas decisiones de financiación. Y por si construir sobre ideologías problemáticas no fuese suficiente, el estándar de la enmienda de “evidencia creíble” no está claro. Estaba tan poco claro, que los Concejales iban y venían en el estrado sobre lo que “creíble” realmente significa. La concejal  y abogada constitucional Mary Cheh tuvo que intervenir y ofrecer algunas aclaraciones, lo que ilustra aún más los peligros de tener un estándar que requiera que los proveedores interpreten estándares vagos al tratar de determinar si alguien puede acceder a los servicios. Lamentablemente, la enmienda se aprobó con los miembros del Consejo Cheh, Evans, McDuffie, Nadeau, Todd, Allen y Bonds, todos a favor de la enmienda.

Luego Grosso intentó mover dos enmiendas. El primero, aprobado por unanimidad, exime a los sobrevivientes de violencia doméstica y tráfico sexual de la necesidad de tener pruebas de residencia. El segundo, que creó un camino que permitiría aceptar otros documentos como prueba de residencia, siempre y cuando la persona resida voluntaria y permanentemente en el Distrito de Columbia. Grosso dijo que el propósito de la enmienda era, en el medio que la ciudad está realmente reduciendo las puertas a los servicios para personas sin hogar, ampliar la lista de pruebas con la esperanza de hacer menos difícil el acceso a los servicios para personas sin hogar. Esta enmienda no tuvo impacto fiscal (lo que significa que no le costaría a la ciudad más dinero del que ya gasta en servicios para personas sin hogar). Aun así,  la Concejal Nadeau aconsejó a sus colegas que votaran en contra. En una carta que muchos de ustedes pueden haber recibido de la concejal Nadeau afirma que votó en contra de esta enmienda porque quería asegurarse de “que nuestros recursos valiosos sigan SOLAMENTE a los residentes del distrito”. Parece que esto solo aplica a personas que viven con bajos ingresos, dado que su voto de “sí” a un subsidio de un estacionamiento de $ 36 millones se otorgó a los desarrolladores, incluido el desarrollador nacional Edens(que su “oficina de DC” ni siquiera está en DC). La segunda enmienda no fue aprobada, y solo el Concejal Grosso votó a favor.

La última modificación HSRA presentada esa tarde fue del concejal Trayon White, que habría otorgado una extensión de seis meses por única vez de los subsidios rápidos de reubicación basados ​​en tres criterios: 1) Si la familia había sido evaluada y referida a otras opciones de vivienda; 2) si obtuvieron atención adecuada de servicios sociales, además; 3) Si fueron capaces de sostener la vivienda de forma independiente. Solo si un participante no cumplía con esos tres criterios al final de los 12 meses, sería elegible para un período adicional de 6 meses. Los límites de tiempo arbitrarios no ayudan a las personas. Nuestros abogados ven las consecuencias de las fallas del programa casi a diario, ya que los clientes de realojamiento rápido a menudo se enfrentan al desalojo cuando no pueden mantener el alquiler a precio de mercado al final de su subsidio. La Clínica Legal para Personas sin Hogar de Washington hizo un informe sobre algunos de los problemas con el programa de realojamiento rápido, uno de los cuales es el arbitrario precipicio a los 12 meses. Aunque 18 meses están lejos del subsidio permanente basado en los ingresos que muchos de los participantes del programa “Rapid Rehousing” realmente necesitan, es un paso hacia el reconocimiento de que el precipicio de 12 meses -incluso en lo que se supone que es un programa temporal- es demasiado corto. . En una ciudad que cuenta con uno de los mercados de alquiler más caros del país donde necesita ganar $ 83,104 anualmente solo para vivir “cómodamente”, no es de extrañar que las personas que abandonan el refugio no puedan mantener el alquiler a precio de mercado después de 12 meses. Varios concejales hablaron a favor de apoyar la enmienda, y el concejal Nadeau fue el primero en hablar en contra de la enmienda. En sus comentarios, dijo que “entendía la compasión [de sus colegas], pero en algún momento, tenemos que trazar el límite”. La ironía de tener que “marcar el límite” al decidir sobre fondos para mejorar un programa de servicios para personas sin hogar, pero no cuando se trata de $ 82 millones en obsequios para desarrolladores no se nos escapa. Cuando llegó el momento de votar, los concejales T. White, McDuffie, Gray, Silverman, R. White y Grosso votaron a favor de la enmienda. A pesar de su compromiso anterior en el estrado de apoyar la enmienda de T. White, la concejal Bonds declaró en el registro “Me pidieron que votara no'”. Cuando se le pidió que aclarara su voto, dijo: “Yo voto en contra”.Tuiteó esta declaración para aclarar su voto, diciendo que le pidieron que la cambiara, y que esperaba con interés trabajar con T. White y Nadeau entre la primera y la segunda votación.

Por fin, llegó el momento de tomar la primera votación de todo el proyecto de ley, con las enmiendas (buenas y malas). A pesar del debate, la adición de último minuto que le da al Alcalde más poder y no pasar una enmienda que le daría una mejoraría al programa de Reubicación Rápida para las familias, la votación final fue 11-2 . Sólo los Miembros del Consejo, Trayon White y Grosso, votaron “no” en este proyecto de ley.

Esto no es de quien es bueno o malo. Esto es de tomar las decisiones correctas o incorrectas. Esto es de hacer que los funcionarios electos rindan cuentas a las personas a las que sirven. Las etiquetas de “progresivo” o incluso “ciudad santuario” significan poco si las  personas están muriendo en la calle sin hogar, mientras sus representantes están haciendo más difícil obtener  servicios al mismo tiempo haciendo muy poco para satisfacer la necesidad fundamental  de vivienda económicamente accesible para la gente. Los concejales tienen la oportunidad de hacer algo entre ahora y la segunda votación de este proyecto de ley para eliminar el daño. Hasta que y a menos que se fije este proyecto de ley, apoyamos firmemente a las más de 30 organizaciones que piden al Consejo de DC que  #VoteNoHSRA

 

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